LA CARRETERA LONGITUDINAL AUSTRAL CHILENA

 

ETAPA PRELIMINAR

AVIÓN BARCELONA-MADRID-SAO PAOLO-SANTIAGO DE CHILE-PUERTO MONTT

BARCO PUERTO MONTT-CHAITÉN

        Hemos quedado en PROBIKE a las 16:00 y al vernos, empezamos a notar los nervios y la emoción.

        Los expedicionarios somos: Montse Fíguls, Neus Vidal, Sandra Gelabert, Albert Callís, Aleix Bargans, Antoni Tarragon, Daniel Fuentes, David Ponti, Fermín Ramos, Francesc Farriols, Iñigo de Pineda, Jaime Trasobares, Jordi Balaguer, Jordi Florensa, José Miguel Jiménez, Lluís Garcia, Manuel Amigo, Martí Rossell, Mia Serra,  Pere Cahué, Quim Barba y Robert Meek.

        Los que salimos de Barcelona, cargamos las cajas en dos furgonetas de PROBIKE la gente nos repartimos en tres coches de amigos o parientes que nos acompañan.

        En el aeropuerto las cosa van bien. Envolvemos las cajas con film transparente para protegerlas y embarcamos a las 20:00 (con 30' de retraso). De momento, ningún problema con las cajas y el vuelo hasta Madrid (de 50') va sobre lo previsto.

        Una vez en el aeropuerto de Barajas, nos asustamos un poco al oír el nombre de Albert Callís por megafonía... ningún problema, es el preludio de una eficaz colaboración de los asistentes del aeropuerto, que están sacando las 18 cajas y nos las entregan para acelerar el proceso. Nos acompañan hasta la taquilla de LANCHILE donde facturamos las cajas sin demasiadas novedades. Ahora ya son 20, las cajas, puesto que ya hemos encontrado a Fermín (Salamanca) y Robert (escocés en Madrid) que nos estaban esperando en el aeropuerto.

         El Boing 767 despega a las 23:30 (hora BCN) y aterriza en Sao Paolo (Brasil) a las 09:30 (hora BCN). Entre medio hemos dormido, comido, leído, paseado,... y todo lo que se puede hacer en un pequeño avión transoceánico durante 10 horas. Creo que han dicho que hemos hecho más de 8000 km.

        En Sao Paolo paramos 3/4 de hora para estirar las piernas y fumarnos un cigarrillo. Retomamos el viaje a las 11:00 (hora BCN) ya del día 26/11/1999, para hacer 4 horas más de vuelo con unos 2500 km más, otra comida y una película del espacio muy mala y muy mal traducida. Alucinamos con el paisaje y la Cordillera Andina.

        Llegamos a Santiago de Chile a las 13:00 (hora BCN). Hace un día precioso.

        Facturamos nuevamente las cajas con las bicicletas y equipaje para coger el último avión, un Boing 737 que nos llevará hasta Puerto Montt.

        Salimos a las 17:30 (hora BCN) y volamos al lado de la impresionante, fascinante y preciosa Cordillera Andina, con sus picos nevados, sus glaciares y los volcanes nevados como el Osorno. También distinguimos campos de cultivo, en estructuras muy cuadriculadas.

        Llegamos a Puerto Montt 1 hora y 30 minutos más tarde, donde encontramos a Manuel y Don Jaime con la furgoneta. Manuel Amigo hace algunos días que está por la zona, puesto que quería aprovechar el viaje para hacer algunos trekings por la zona. A Jaime Trasobares lo encontramos tras su primera parte del viaje que consistía nada más y nada menos que en ciclar por Cuba en solitario. Ellos han traído la furgoneta que nos ha de servir de asistencia y que nos iremos turnando a la hora de conducir.

        Nos dirigimos al puerto para desmontar las cajas y montar las bicicletas y las mochilas con nuestro equipaje. Una vez montadas todas las bicis, comprobamos que no hay averías de importancia excepto la pata del cambio de la bici de Lluís, que se arregla sin demasiados problemas. Aprovechamos para hacer algunas compras y comprobar que en Chile estamos en plena campaña electoral para la presidencia del País.

        Vamos a cenar y cargamos las bicis, la furgoneta y a nosotros en el barco que nos ha de llevar hasta Chaitén. Zarpamos a las 02:45 (hora BCN) en una "patera" que nos ha dejado un poco alucinados a todos. Es un trasbordador un tanto cutre, viejo y poco acondicionados. Para dormir tenemos unas butacas sucias y por si fuera poco, ocupadas por gente que no tiene billete.

        Tardamos once horas en llegar a Chaitén, después de una noche "accidentada" ligeramente por la incomodidad a la hora de dormir para algunos. En definitiva, ningún problema, todo ello forma parte del viaje, la aventura y ahora, desde el recuerdo y la distancia... es divertido.

        El final del trayecto en barco es a las 14:00 (hora BCN) que son las 10:00 de la mañana hora local Chilena, del 27 de noviembre de 1999.

        El viaje ha durado, desde que quedamos en PROBIKE hasta Chaitén 44 horas, si no me he descontado.      

 

PRIMERA ETAPA

CHAITÉN - PUERTO CÁRDENAS

Kilómetros = 46.64

Tiempo de pedaleo = 3h 12'

Desnivel positivo acumulado = 300m

        Cuando llegamos, hace mal tiempo, llueve y sopla viento. Suerte que hemos montado las bicis en Puerto Montt. A duras penas, nos equipamos de ciclistas en un cobertizo en el que los lugareños esperan el turno para subir al barco. Alucinan un poco.

        Empezamos a pedalear bajo una fina lluvia, pero muy bien equipados con nuestros trajes de GORE TEX.

        Nuestro primer contacto con la Carretera Longitudinal Austral es muy breve, ya que al cabo e 1 km paramos a desayunar.

        El primer contacto con la comida del viaje es bastante satisfactorio. El matrimonio que nos atiende, se espabila a las mil maravillas para darnos de comer.

        Por fin empezamos la Carretera Austral, pasando por las calles de Chaitén en dirección sur, hacia Puerto Cárdenas.

        Llueve. El piso no queda embarrado y es duro, muy bueno para ciclar.

        El paisaje nos alucina desde el primer momento. Tenemos suerte de que sea un día de lluvia, ya que nos permite ver gran cantidad de cascadas, algunas de ellas en sitios increíbles. Creo que era lo que esperábamos.

        Tenemos que tener cuidado con los pocos coches que nos encontramos, puesto que para ellos no somos ningún motivo para aminorar la marcha.

        No tenemos demasiados problemas mecánicos (algunos pinchazos). Por el camino vamos encontrando las típicas casas de colonos, hechas a base de maderas, incluso encontramos una hecha con el fuselaje de un avión.

        Doña Luzmira, la dueña de las casas que utilizamos para dormir, nos prepara una suculenta cena a las 6 de la tarde.

        Lo mejor de todo es la maravillosa ducha de agua caliente, que todos agradecemos enormemente, puesto que hace un montón de horas que no podemos asearnos.

        Ya se han formado dos grupos, los rápidos y los lentos o averiados. Aún así, nos vamos encontrado regularmente para, si no hay novedad, volver al "pique".

 

SEGUNDA ETAPA

PUERTO CÁRDENAS - LA JUNTA

Kilómetros = 103.09

Tiempo de pedaleo = 7h 50'

Desnivel positivo acumulado = 1800m

        Nos despertamos a las 5:00 de la mañana y después de un bueno pero breve desayuno, empezamos a pedalear a las 7:00.

        Vamos bastante vestidos, incluso llevamos los pantalones de GORE puestos. El día está tapado pero parece que clarea.

        La pista va haciendo rampitas y antes de llegar a Santa Lucía, donde comeremos, hay una fuerte subida que termina en una estación de radio seguido de una larga y divertida bajada.

        Comemos a las 11:00, muy bien y muy abundantemente (como es costumbre en las travesías PROBIKE) en un hospedaje. Para abrir el apetito hemos hecho cuatro toques de pelota.

        La etapa de hoy es muy larga y tenemos que espabilarnos si queremos llegar a una hora razonable a La Junta.

        La salida de Santa Lucía se hace muy pesada por el mal estado del piso. Hay mucha piedra suelta y bastante gorda. Además, no hay ninguna trazada buena.

        Nos quedan 75 km  de toboganes en una pista pedregosa. Todo ello es muy rompedor pero muy bonito de hacer y encima rodeados de un paisaje precioso y fantástico, lleno de ríos súper caudalosos y troncos inmensos de árboles centenarios, la mayoría de ellos en el suelo.

        Hoy se hacen más grupos que ayer, o al menos se nota más la diferencia entre el grupo de cabeza del grupo de los "poursuivants" (palabra con la que se denomina a los perseguidores en el Tour de Francia). Se nota diferencia entre los que han aprovechado el viaje para ir en bicicleta y los que han aprovechados la bicicleta para ir de viaje, dos maneras diferentes de hacer la Carretera Austral Chilena. Los de la cola van cargados de máquinas fotográficas y "equipaje", los de la cabeza van ligeros de ropa y poca cosa en la bici. Seguramente de esta manera es más divertido hacer el viaje, puesto que al final del día los comentarios y las anécdotas son diferentes y más variadas de contenidos. Creo que nos gusta a todos.

        Aun existiendo los dos grupos, los de cabeza esperan mucho a la cola e incluso Mia Serra se para en el km 70 para hacer con los de la cola una nueva parada culinaria (momento Nestcafé) en un paraje fantástico, precioso y relajante.

        Una vez retomada la marcha, aguanta una rato con la cola, aunque coge de nuevo el ritmo de los de cabeza, colocando el plato grande e imprimiendo una cadencia de pedaleada que es bonito de ver (... y eso que él va cargado con una gran máquina de fotos en la bolsa del manillar).

        Los últimos km se hacen duros, sobre todo por el número de km que llevamos.

        Cuando llegamos los últimos a La Junta en un hospedaje de cine con habitaciones de 2, 3 y 4 personas, con una ducha y un lavabo de película, los primeros comentan la dureza de la etapa de hoy ya duchados y limpios. Todos agradecemos la calidad y confort del hospedaje de Alan Vázquez, con llamas vivas en el patio trasero.

        Algunos de los comentarios de hoy son como el de Martí Rossell que lamenta (entre comillas) no haber ido más despacio por no haber disfrutado plenamente del paisaje, aunque le ha encantado la etapa, el ritmo y el paisaje; Jaime Trasobares y Dani Fuentes no se han entendido con Mia cuando les decía que esperaba a los últimos para comer algo y han llegado a La Junta muy perjudicados. También Francesc Farriols ha tenido un mal día puesto que no estaba demasiado fino y ha "petado" (incluso ha salido más de una vez de la carretera). Neus Vidal a sufrido un poco, puesto que está un poco desentrenada y la etapa de hoy era muy exigente físicamente. Sandra Gelabert y Manuel Amigo, los conductores de la furgoneta en la etapa de hoy, han hecho una asistencia excelente, incluso en los últimos 16 km nos han acompañado a los últimos en la zona de toboganes.

        Después de cenar, hacemos una pequeña tertulia explicando chistes y decidiendo quien conducirá mañana.

        Vamos a dormir a las 22:00. A Montse y a mi, por segundo día consecutivo (sólo llevamos dos días) nos han dejado una habitación sólo para nosotros, la de hoy con cama de matrimonio, ...un detallazo por parte del grupo.

 

TERCERA ETAPA

LA JUNTA - TERMAS DE PUYUHUAPI

Kilómetros = 58.60

Tiempo de pedaleo = 3h 44'

Desnivel positivo acumulado = 967m

        Nos despertamos a las 6 de la mañana para desayunar a las 7:00. El desayuno es abundante y variado.

        Nos ponemos en marcha a las 8, esperando que la etapa de hoy sea de transición y no nos cansemos demasiado.

        Empezamos con toboganes que de hecho ya no dejaremos en todo el día. Cada diez kilómetros los de cabeza van parándose para agruparnos. De los tres días de bicicleta, éste es el que hemos rodado más juntos.

        Hacemos una parada en el camino donde nos espera la furgoneta que llevan Mia e Iñigo de Pineda, con un frasco de Nocilla que nos ventilamos en un plis-plas. Continuamos los toboganes hasta Puerto Puyuhuapi, parando en una ocasión para ver el lago que tanto rato llevamos bordeando.

        Una vez en Puerto Puyuhuapi comemos muy bien y abundante (aunque con mucho gusto a Cilantro, que es la hierba-condimento del país) pollo con arroz... otra vez.

        Después de comer, al rededor de las 2 de la tarde, volvemos a coger los toboganes durante unos 13 km, hasta el embarcadero de las termas de Puyuhuapi. Para llegar hasta aquí hemos tenido que atravesar una pista de aterrizaje... por el medio.

        Cogemos el barco que nos lleva hasta las Termas después de haber cargado las bicicletas en una zodiac y en la cubierta de las dos "lanzaderas" que nos llevan a nosotros y las maletas.

        La vista de la llegada a las Termas es espectacular, todo es de madera en medio de un bosque frondoso, en un paraje idílico y especial.

        Aprovechamos la estancia en el balneario par a bañarnos en todas las piscinas que hay  (30ºC, 40ºC, burbujas, chorros a presión, barro, agua helada,... ), incluso nos bañamos en el Océano Pacífico que tenemos delante. Hacemos saunas, masajes y utilizamos todos los servicios que nos ofrecen las Termas. Tenemos la sensación de no estar de travesía, pero de lo que estamos seguros es de que estamos de vacaciones.

        Nos reunimos a la 20:00 para ir a cenar y comentar la etapa de mañana.

 

CUARTA ETAPA

TERMAS DE PUYUHUAPI - VILLA AMENGUAL

Kilómetros = 83.90

Tiempo de pedaleo = 6h 30'

Desnivel positivo acumulado = 1773m

Hemos dormido de cine! Desayunamos a las 7 y abandonamos las termas con el barco. Todos estamos pendientes de ver a los Toninos (Delfines) que hemos visto desayunando, de mas cerca. Durante el desayuno han pasado muy lejos para distinguimos.

Vamos pedaleando hacia el Ventisquero Colgante, haciendo subidas y bajadas por el camino que sigue la costa hasta remontar un río. Sorpresa! ...no nos dejan subir el camino hasta el Ventisquero Colgante, porque los Guardas Forestales están en huelga porque no cobran. Renunciamos a verlo, la cual cosa hará que vayamos mejor de tiempo.

Hoy toca hacer un puerto de montaña, la Cuesta Queulat, que bordea los picos de la zona del Ventisquero Colgante. Tenemos la ocasión de ver algunos Ventisqueros que terminan en la mitad de la montaña. Es realmente un espectáculo maravilloso.

La subida al puerto es muy dura e incluso hay algunas curvas difíciles de hacer. En la cima comemos un poco y continuamos, haciendo la bajada llena de piedras sueltas, divertida y peligrosa. Al final encontramos un mirador con un río y una pequeña cascada, donde los salmones remontan el río con espectaculares saltos.

Continuamos el camino haciendo los clásicos toboganes del Camino Austral, y cruzando ríos y riachuelos mediante puentes , que curiosamente tienen el nombre del puente en vez de indicar el nombre del río.

Poco antes de Villa Amengual nos encontramos con 3km de subida pesada, pero recompensada por un paisaje fabuloso y por una aun más fabulosa bajada de 3km que discurre entre un precioso bosque.

En Villa Amengual no hay hospedaje, o si lo hay, no para un grupo tan numeroso. Es por ello que sus habitantes no ceden la Casa Comunitaria. Algunos dormiremos en el suelo de la Casa Comunitaria, otros deciden montar la tienda en el gran patio y en el caso de las tres féminas que nos acompañan (Montse, Neus y Sandra) dormirán en un hospedaje, compartiendo habitación con la asistente social del pueblo.

Para cenar nos dividimos en dos grupos de 11 y vamos a dos hospedajes. Mañana desayunaremos distribuidos de la misma forma.

 

QUINTA ETAPA

VILLA AMENGUAL - villa mañiguales

Kilómetros = 60.15

Tiempo de pedaleo = 4h 04'

Desnivel positivo acumulado = 1775m

No hemos dormido demasiado bien, pero es mejor que nada. Martí Rosell no se encuentra muy fino pero decide pedalear.

El que no está nada fino es Jaime Trasobares que tiene una tendinitis en los dos talones. Él decide no pedalear y acompañar a Neus en la furgoneta, sustituyendo a Jordi Balaguer.

Desayunamos a las 8 y emprendemos la marcha a eso de las 9:15.

Los paisajes de primera hora son alucinantes. Continuamos con los toboganes, en definitiva, buen camino.

Parece que hoy será una etapa de transición y creemos que no nos vamos a cansar demasiado. Los paisajes y los valles que vamos encontrándonos son, como todos los paisajes Chilenos que conocemos, fantásticos. Los ríos siguen siendo muy caudalosos los árboles caídos son absolutamente inmensos.

A falta de unos 30km del final de la etapa, nos encontramos que el camino está en obras porque están asfaltando la Carretera Austral en los tramos cercanos a Coyhaique. Estas obras hacen que el firme sea irregular con gran cantidad de piedra suelta, que hacen que no haya una trazada buena y te destroce el culo, haciendo que no se pueda coger un ritmo bueno.

A falta de unos 7km del final, Neus y Jaime con la furgoneta, vienen a asistir a los últimos con un poco de comida y cerveza fresca. Esto sí que es asistencia!

Llegamos a Villa Mañiguales a la 1  de la tarde y vamos al hospedaje. Hoy cenaremos todos juntos pero dormiremos en dos casas diferentes.

Como hemos llegado tan temprano, tenemos tiempo de dar una vuelta por el pueblo, llamar por teléfono, comprar algunas cosas y lavar ropa. Lo que más nos cuesta es ducharnos, pues tenemos que hacerlo los 22 en una sola ducha. Eso sí, ante todo ...organización, mientras uno se ducha, otro lava la ropa.

Los que han hecho la siesta, se han despertado con picadas de pulga. ¡Qué bien vamos a dormir!

 

SEXTA ETAPA

villa mañiguales - COYHAIQUE

Kilómetros = 90.44

Tiempo de pedaleo = 5h10'

Desnivel positivo acumulado = 1334m

Nos levantamos temprano y cogemos las bicis después del típico desayuno austral. Parece que lo de las pulgas no ha pasado a mayores.

Empezamos con 13km de carretera en mal estado por el mismo motivo que ayer, la están asfaltando. A continuación encontramos la Carretera Longitudinal Austral nº7 asfaltada y en perfecto estado.

Vamos siguiendo el curso de un río muy caudaloso y con constantes rápidos. Vemos curiosos embarcaderos con barcazas y bagonetas para poder cruzar vehículos y personas.

Hemos dejado, momentáneamente la Carretera Austral.

El tramo de carretera asfaltada se hace con celeridad, pero el tiempo cambia con más rapidez. A la altura del km40 hemos de abrigarnos, puesto que el frío viento está aumentando. Lo hacemos a pesar que a partir de ahora hemos de hacer una subida que resultará larga. Se trata de la subida al puerto que hay justo encima de la ciudad de Coyhaique.

Para coronar, hemos de cruzar un túnel de unos 200 metros que abren a las 13:00. Nos esperamos entre los coches que forman la cola para cruzar el túnel y nuestra furgoneta. Comentamos los paisajes, el bosque frondoso, las cascadas y el placer del asfalto mientras esperamos que llegue la hora. Vamos tomando posiciones y justo cuando abren, somos los primeros en cruzar.

La subida que nos espera al otro lado es fuerte y de 4km de largo, aunque nos regala unas impresionantes vistas sobre el valle que acabamos de remontar.

Una vez en Coyhaique, al que llegamos después de un impresionante, largo y divertido descenso por la misma carretera, vamos a comer al restaurante de un español instalado aquí. Comemos abundantemente, para a continuación ir de compras por la ciudad, no en vano se trata d la Capital de la XI Región.

Martí, Jaime y Aleix, que hoy han hecho de asistencia desde la furgoneta, deciden quedarse una noche más en Coyhaique, para poder recuperarse perfectamente.

A la hora de cenar, Martí no se encuentra demasiado bien, todavía, y no viene a cenar al restaurante de los Bomberos, donde cenamos de manera más abundante que en la comida.

Vamos a dormir tremendamente llenos, unos cuantos en las habitaciones del hotel y la mayoría en un apartamento anexo al Hotel.

 

SÉPTIMA ETAPA

COYHAIQUE - EL PORTEZUELO (LAGUNA CHIGUAY)

Kilómetros = 62.17

Tiempo de pedaleo = 4h 15'

Desnivel positivo acumulado = 1731m

Nos despertamos, como siempre, muy temprano. desayunamos espléndidamente y por turnos, en el Hotel.

Al repasar las bicicletas como cada mañana, vemos que la rueda delantera de la KLEIN de David está rota. Como esta mañana no van a pedalear ni Martí, ni Jaime, ni Aleix, que se quedan en Coyhaique y que José Miguel hoy va a conducir, hay muchas ruedas de recambio, con lo que cogemos la Cross Max de Martí  y emprendemos la marcha hacia el Portezuelo.

Tenemos un buen día, pero frío, así que nos abrigamos bien.

  A cabo de pocos km nos tenemos que desabrigar, el día está mejorando. De momento todo es carretera y de echo sigue así durante unos 24km.

Hacia el final del tramo de carretera las fuertes bajadas hacen que se alcances velocidades espectaculares.

Paramos en El Blanco para hacer un café en una tienda tipo colmado, pero en un principio no quieren darnos nada, ni pagando. Finalmente conseguimos que nos sirvan café.

Al proseguir la marcha, David rompe la cadena pero la arreglamos rápidamente y continuamos bajo una suave lluvia.

Pocos km por delante, encontramos un cruce que nos permitirá dejar la carretera y tomar una pista de tierra ancha bastante buena y que nos llevará hasta la zona de acampada del Portezuelo en la Laguna Chiguay.

A mitad de camino nos encontramos con Federic Fillat, un biker muy cargado que frecuentemente viene a Chile. De hecho, ya hace días que lo estamos “buscando” (desde el primero en Puerto Cárdenas), puesto que nos habían dicho que había roto el porta-paquetes y Pere Cahué le quería dar uno. De hecho, él ya solucionó el problema en La Junta, donde hizo con el herrero del pueblo uno nuevo más pesado pero más resistente.

Después de conversar un rato con él continuamos el camino hasta la zona de acampada. Esta lloviendo.

Plantamos las tiendas y encendemos una buena hoguera, mientras los encargados de hacer la comida empiezan a trabajar.

Cenamos muy bien y durante un buen rato y vaciando 2 botellas de excelente Ron cubano que ha traído Jaime de su primera parte del viaje en Cuba, charlamos de manera amena y divertida al rededor del fuego.

Para cenar con alguna garantía, hemos hecho un cobertizo para resguardarnos de la lluvia al tiempo que hemos colocado unos grandes troncos al rededor del fuego a modo de banco.

Neus y Toni están un poco más alegres que el resto y nos hacen reír con comentarios y gestos. Incluso Toni cae del tronco donde está sentado, provocando una carcajada general y un ambiente festivo ideal.

Vamos a dormir cuando ya es un poco tarde, sobre todo si lo comparamos con el resto de días. Ahora ya no llueve, por fortuna, pues hemos tenido un problema con una fuga de agua de lluvia, que se ha canalizado y ha estado a punto de inundar la tienda de Montse y David, la cual cosa hubiera sido un desastre en el primer día de “camping” de Montse.

 

OCTAVA ETAPA

EL PORTEZUELO (LAGUNA CHIGUAY) - COYHAIQUE (PUERTO CHACABUCO)

Kilómetros = 62.17

Tiempo de pedaleo = 4h 18'

Desnivel positivo acumulado = 1724m

Alucinante!!! Nos hemos despertado con todo el campamento nevado y continua nevando. Cada vez lo hace con más fuerza. Estamos bajo una fuerte nevada y hemos de desayunar, desmontar el campamento, coger las bicicletas y sacar la furgoneta de allí.

Vamos haciendo, desordenadamente, un poco de todo, excepto lo de la furgoneta, que lo dejamos para el final.

Afortunadamente Martí no ha venido pues hace un frío tremendo y lo ha hecho durante toda la noche. Más tarde nos dirán que tiene Neumonía.

Decidimos deshacer el camino que hicimos ayer y volver hacia Coyhaique.

Es impresionante, está nevando muy fuerte y no para. Nos enfundamos en múltiples capas de ropa. Nos ponemos todo lo que podemos y nos permita pedalear; ropa térmica, aislante e impermeable.

Una vez sacada la furgoneta del campamento, subimos a las bicis y deshacemos los 19km de camino que hay desde El Portezuelo a la carretera.

A mitad de camino, Íñigo ha de subir a la furgoneta, pues tiene los guantes rotos y se le quedan las manos heladas.

Casi al final de la pista de tierra, David también ha de subir a la furgoneta. Aún llevando dos calcetines térmicos y los de GORE TEX por encima, se le están quedando los pies helados. Justo al montar la bicicleta en la furgoneta, nos damos cuenta de la una de las ruedas traseras está pinchada, mala suerte. De hecho no nos podemos quejar, esta furgoneta es un gran hallazgo, no da problemas y se ha convertido en una herramienta imprescindible para recorrer la Carretera Longitudinal Austral Chilena en bicicleta.

Nos refugiamos y calentamos delante de un magnífico fuego, un buen tazón de sopa y café con galletas, en la misma casa de El Blanco, donde ayer nos costó tanto que nos dieran un café. Hoy la mujer que se encarga está mucho más receptiva y nos prepara una cabaña delante de su casa, con una enorme chimenea con un impresionante fuego en el suelo. De hecho, gracias a sus atenciones, nos recuperamos todos rápidamente. Ara que no pedaleamos, ha dejado de nevar.

Emprendemos la marcha por carretera hacia Coyhaique, deshaciendo el camino que hicimos ayer. Cuando llevamos unos 10km de los  35km que nos faltan empieza a nevar de nuevo. Nieva con la  misma intensidad que antes, pero ahora tenemos el viento a favor. Volvemos a quedar helados, pero esta vez nos espera una ducha de agua caliente al final de la etapa.

Curiosamente resulta el mismo desnivel positivo acumulado que ayer. Es muy curioso, pués hemos salido de 1000m y hemos bajado mucho.

Vamos a comer y de nuevo de compras por Coyhaique, aprovechando para alquilar dos coches Pick-Up para poder continuar con el viaje. Las necesitaremos básicamente para regresar de Puerto Bertrán hasta Coyhaique, pero también nos irán muy bien para hacer la etapa que no hemos podido hacer hoy.

Cogemos la furgoneta y los coches para ir a Puerto Chacabuco, donde cenaremos y dormiremos.

Hemos dejado a Martí en el hotel de Coyhaique, puesto que el médico que ha de darle la autorización para que pueda acompañarnos en la travesía náutica hasta el Ventisquero San Rafael, no lega hasta las 10 de la noche. Se quedará un día más haciendo reposo, a ver si de esta manera puede continuar con nosotros hasta Puerto Bertrand aun que sea conduciendo.

El resto, ya en Puerto Chacabuco, hacemos una buena cena a base de pescado, marisco y mucho vino, a parte de algún pisco-shower que han caído antes de la cena para hacer ambiente.

Estamos absolutamente solos en el comedor del hotel y nos quedamos haciendo juerga hasta las 12 e incluso algunos vanos a dormir más alegres que ortos. 

 

NOVENA ETAPA (DESCANSO)

PUERTO CHACABUCO - LAGUNA DE SAN RAFAEL (BARCO) - PUERTO INGENIERO IBÁÑEZ

Kilómetros = 0

Tiempo de pedaleo = 0

Desnivel positivo acumulado = 0

Nos despertamos a las 7:00 para desayunar un café y un zumo de naranja. Vamos a buscar el catamarán  Iceberg Expedition, que nos llevará a visitar la Laguna San Rafael, después de 5 horas de navegación a unos 29 nudos en dirección Sur, entre el continente y los islotes que forman el Canal Costa y el Estrecho Elefantes.

Nos dan un desayuno y una comida en el mismo barco.

Justo después de comer, cuando el día se ha arreglado bastante y acabamos de dejar el Estrecho Elefantes para pasar por el lado de la Isla Leonor, vemos el primer glaciar (que aquí los llaman ventisqueros). Es el Ventisquero Gualas.

Continuamos navegando, ahora por el Golfo Elefantes hacia el Río Témpano, que es el brazo de mar que permite llegar a la Laguna San Rafael.

Dicen de este glaciar que es el más al Sur que toca el Océano Pacífico y sale del Campo de Hielo Norte.

La visión de los primeros glaciares es la más bien recibida. Los hay de color azul intenso (debido a la presión a la que está el hielo y a la falta de oxígeno), azul claro y de color blanco.

Hace mucho frío debido, en parte, a la velocidad del barco. Mientras nos acercamos, comentamos con Rob, el escocés del grupo, qué tipo de whisky nos darán, puesto que nos han prometido una copa de whisky con hielo milenario. Según el experto parecer de Rob, sólo pueden darnos Johnnie Walker etiqueta negra, ya que es el único que se puede mezclar con hielo; todos los demás, si se quieren llamar whisky, han de ser a palo seco, sin añadidos que lo alteren.

Llegamos a los pies del Glaciar. Resulta una visión impresionante y más aún cuando bajamos en grupos montados en lanchas Zodiac para acercarnos lo máximo posible, dentro de los límites de lo prudente (demasiado prudente a nuestro parecer).

Nos tomamos un whisky con hielo milenario, como nos habían prometido (Johnnie Walker etiqueta negra, como había vaticinado Rob), hacemos muchas fotos que valen más que mil palabras y nos “reímos” con una foto que se hace Íñigo en sus viajes, es la del paisaje que más representa el viaje con él en el centro de la foto y vestido con la camiseta de su Club de Fútbol preferido, el R.C.D. Español de Barcelona.

Después de dos horas contemplando el maravilloso paisaje glaciar, emprendemos el viaje de vuelta; 5 horas más de navegación con una merienda, una cena y un montos de siestas.

Hasta el momento, el día ha sido de relax total.

Llegamos a Puerto Chacabuco a las 21:30 e inmediatamente cogemos los coches y nos dirigimos a Coyhaique, donde nos reunimos con Martí, mucho más recuperado, y con las bicis, que las cargamos detrás de los Pick-Up, junto con todo el equipaje que no cabe en la furgoneta.

A las 12:30 de la madrugada y cargados hasta los topes, marchamos todos en dirección a Puerto Ingeniero Ibáñez, por el mismo camino que utilizamos para ir hacia El Portezuelo y posterior regreso nevado. Al menos ya conocemos los primeros km, aunque es de noche y no sabemos si quedará nieve en el puerto o estará embarrado.

La travesía es lenta y larga. Es dura para los conductores y para los acompañantes, pues hay que ir con mucho cuidado con los socavones para no romper ninguna bici y no tener ningún accidente.

Pasamos por delante de la zona de acampada del día de la nevada y continuamos hasta el Cerro Diablo, a partir del cual empezamos a bajar. Este tramo es desconocido para nosotros y encima está en obras, la cual cosa lo hace peligroso y lleno de sorpresas. Afortunadamente los conductores tienen buenos reflejos.

Llegamos a Puerto Ingeniero Ibáñez a las 4 de la madrugada y, evidentemente, a la señora del hospedaje no le hace ninguna gracia. Es, por cierto, una mujer muy poco agraciada, o más bien nada...

Vamos a dormir muy cansados.

 

DÉCIMA ETAPA

PUERTO INGENIERO IBÁÑEZ - CHILE CHICO (BARCO) - PUERTO FACHINAL

Kilómetros = 42.10

Tiempo de pedaleo = 4h 01'

Desnivel positivo acumulado = 1719m

Nos despertamos relativamente pronto, contando que ayer fuimos a dormir muy tarde. Estamos todos cansados. Montse no tiene demasiado bien la rodilla y decide hacer una jornada de descanso e ir en coche.

A las 11 de la mañana ya estamos delante del ferry que nos llevará hasta Chile-chico, mediante dos horas de navegación por el Lago General Carrera, que es el segundo lago más grande del mundo.

La travesía es agradable pero un poco fría por culpa del fuerte viento.

Una vez en Chile-chico, no nos entretenemos mucho y empezamos a pedalear.

Ya en la primera rampa, en el km cero, notamos el fuerte viento de cara que tendremos todo el día.

El paisaje ha cambiado radicalmente. Es muy seco, casi desértico y la única nota de color la dan las montañas nevadas del Campo de Hielo Norte y el Lago General Carrera, dos elementos que ya no dejaremos.

Es un día muy duro. No solo el fuerte viento no ayuda, sino que encima hay fuertes subidas muy largas de esas que desmoralizan, pues cuando crees que ya has hecho la última curva, resulta que continúa la subida, y así curva tras curva. Es por este peculiar relieve que esta zona recibe el nombre de Las Llaves.

Llegando a Puerto Fachinal, Rob cae de la bicicleta cuando se le cruza una oveja negra por delante. El parte “médico” resulta ser nada grave, pero tiene todo el cuerpo magullado.

A falta de 6km David rompe la cadena y decide no arreglarla de momento y subir a uno de los Pick-Up.

Hemos de montar el campamento y dormir en tiendas ya que este pueblo no es más que 7 o 8 casas desperdigadas. Aún así, nos dejan la Casa Comunal para utilizarla como comedor.

Montamos las tiendas a sotavento y nos vamos a lavar a un pequeño riachuelo de cruza todas las casas.

En un grupo tan grande han de haber tensiones y hoy se notan más que otros días. Parece que hay unos cuantos que están bastante enfadados no se sabe bien porqué y hacen poner de mal humor a otros. Nunca ha ayudado hacer subgrupos. A la hora de cenar se nota mucho la tensión y aún que tenemos Pisco, Whisky y unos pasteles muy malos, nadie quiere hacer juerga. Aún así, vamos a dormir casi a la una.

 

ONCEAVA ETAPA

PUERTO FACHINAL - PUERTO BERTRÁN

Kilómetros = 94.81

Tiempo de pedaleo = 7h 30'

Desnivel positivo acumulado = 2800m

Toda noche ha hecho un viento tremendo. Nos despertamos a las 9:30 y mientras unos desayunan los otros desmontan el campamento y arreglan las bicicletas.

Salimos a las 10 en un día que amanece claro y bonito, con un poco menos de viento.

Montse ya tiene mejor la rodilla y prefiere pedalear, igual que Robert, que no hace demasiado caso a los dolores residuales de la caída de ayer y también prefiere pedalear.

 Las primeras rampas son tremendas, por lo fuertes y sobre todo por lo  largas. En el km 20, como es habitual, la furgoneta nos espera para darnos algo de comer. Ya llevamos unos 800m de desnivel positivo acumulado.

Cuando acabamos la parte de Las Llaves el paisaje cambia radicalmente y volvemos a tener vegetación como la que teníamos en El Portezuelo.

El paisaje es precioso, con las mismas montañas del Campo de Hielo Norte con desprendimientos imponentes y el Lago General Carrera con una agua muy limpia y transparente de un color azul intenso precioso.

Comemos en el km 38, en Mallín Grande. Lo hacemos por turnos ya que no cavemos en la casa donde lo hacemos.

Faltan muchos km todavía y a medida que vamos terminando de comer reemprendemos la marcha, que ya es tarde.

El paisaje es precioso y las subidas muy fuertes y continuadas. Es una etapa de las que se pueden catalogar de “duras”, por la distancia y por el desnivel, pero también es una de esas etapas que disfrutas precisamente por lo mismo. A los ciclistas nos gusta “sufrir” y crearnos retos donde los demás ven una “machacada”.

Paramos a comer a Puerto ¿??????, cuando solo quedan 26km para Puerto Bertrán, todos ellos  de un terreno bastante duro, por el desnivel y por que ahora el terrenos es pedregoso y suelto.

Llegamos a Puerto Bertrán con una diferencia entre los primeros y los últimos de 4 horas y media.

En el grupo de cola llega Neus, que ha tenido una caída por culpa de un caballo. No resulta ser nada relevante, con lo que podemos decir que podemos decir que hemos acabado la Travesía de la Carretera Austral Chilena en bicicleta, sin percances destacables.

Desgraciadamente los comentarios sobre tiranteces continúan y a la hora de organizar actividades para mañana, se nota como unos cuantos intentan fastidiar a otros.

Afortunadamente dormimos en camas y quizás mañana las cosas se verán de otra manera; es un día de relax para todos.

A la hora de cenar, los responsables del Hospedaje nos preparan un suculento manjar, a base de cordero y buey, con ensalada, patatas hervidas y salchichas, todo ello a la intemperie al rededor de una gran fogata.

 

DOCEAVA ETAPA (DESCANSO)

PUERTO BERTRÁN

Kilómetros = 0

Tiempo de pedaleo = 0

Desnivel positivo acumulado = 0

Nos despertamos tarde y desayunamos con mucha calma. Hoy es un día de relax, en el que la gente hará rafting, treking, panching y lo que les de la gana (algunos siguen pedaleando).

Parece que las tiranteces se han agraviado en vez de esfumarse. Unos cuantos cogen la furgoneta hacia Cocrane, sin comentar nada a nadie. La gente se queja en “petit comité” pero nadie dirá nada. Es el problema del egoísmo y la mala educación que hemos vivido estos tres últimos días.

Tonterías a parte, parte del grupo decide divertirse en una bajada en rafting por el Río Baker que nace aquí mismo, otra parte va a pescar, una parte numerosa va a hacer un treking con baño final y otros deciden reposar y pasear por el pueblo y sus preciosas cercanías.

Parece mentira como Aleix aun tiene fuerzas para limpiar, engrasar, ajustar y envolver perfectamente la bicicleta para poder cargarla con seguridad en el Pick-Up in que esta sufra desperfecto ninguno.

A medida que va llegando la gente de realizar sus actividades, nos vamos organizando para comer.

Por la tarde continúan las actividades y se incluyen algunas siestas en el “programa” de hoy. Algunos más bajan a Cocrane, esta vez más organizados.

Por la noche, después de cenar, Pere Cahué (el alma mater y organizador del viaje) hace una pequeña fiesta con entrega de premios para todos. Resulta muy divertido y deshace las tiranteces de estos últimos días.

Antes de ir a dormir, hacemos las bolsas para salir mañana a primera hora 

  

TRECEAVA ETAPA

PUERTO BERTRÁN - COYHAIQUE (COCHE)

Kilómetros = 0

Tiempo de pedaleo = 0

Desnivel positivo acumulado = 0

Nos despertamos a las 6:30 para desayunar, cargar las bicis y las maletas en los coches y la furgoneta y poder empezar la vuelta.

Son las 7:30 cuando empezamos el regreso hacia Coyhaique. Los tres vehículos serán conducidos por diferentes conductores, pues el viaje de regreso es largo y por pistas pesadas, aunque sin dificultad técnica.

Para regresas no pasamos por Las Llaves sino que utilizamos el trazado original de la Carretera Austral, es decir, por el otro lado del Lago General Carrera. De esta forma tenemos la oportunidad de ver los dos lados del lago, este nuevo, con un paisaje muy parecido al principio de la Carretera Austral.

Paramos en Río Tranquilo para intentar repostar gasolina, pero sin éxito. Desde este pueblo salen las excursiones para ver la Catedral de Mármol, visita que ya hace tiempo que hemos descartado por comentarios que hemos ido recibiendo al respecto.

Continuamos hasta Bahía Murtra donde uno de los coches puede poner gasolina. El sistema es realmente curioso y rudimentario; llenamos el depósito a base de cubos y embudo. Afortunadamente la única gasolina que tienen es sin plomo.

Ya con los coches más o menos llenos de combustible, seguimos el camino hacia Villa Cerro Castillo, pasando antes por la zona afectada por la erupción del Volcán Hudson el año 1991.

Pasamos por paisajes espectaculares llenos de piedra volcánica (piedra pómez) por doquier, con gruesos importantes. Afortunadamente este hecho hace que el piso sea duro y regular y hace que los coches circulen con fluidez y seguridad.

Para llegar a Villa Cerro Castillo hacemos una magnífica bajada con curvas que nos permiten ver las montañas de Cerro Castilla y Cerro Campana, realmente bonitos e impresionantes, rodeados de montañas nevadas.

Una vez a Villa Cerro Castillo comemos un bocadillo con queso caliente y continuamos, esta vez hacia Lago Chiguay, donde hicimos la acampada de la nevada, deshaciendo el camino que hicimos de madrugada tres días antes.

Encontramos algunos trozos asfaltados, la cual cosa quiere decir que hemos venido uno de los últimos años en los que la mayoría de la Carretera Longitudinal Austral es pista no asfaltada.

Llegamos a Cohyaique a las 4 de la tarde y devolvemos los Pick-Up por no tener que pagar un día más.

Cenamos en La Olla, el mismo sitio donde comimos el primer día en que llegamos a Coyhaique, y después vamos, la mayoría, a una sala de fiestas a bailar y tomar algunas copas.

Ya hemos hecho las cajas con las bicicletas, ya tenemos las bolsas preparadas, hemos hecho una pequeña fiesta con una deliciosa cena. Desgraciadamente todo esto quiere decir que nuestro viaje por la Carretera Austral Chilena en bicicleta se acaba y que hemos de volver a nuestra rutina diaria.

El comentario general es que la travesía ha sido maravillosa, pero no solo hemos venido ha hacer unos 700km en bicicleta. El paisaje, la gente que hemos ido encontrando, el grupo de amigos que hemos encontrado y creado; han sido muchos días juntos muy intensos.

Las fricciones de los últimos días también han tenido su parte positiva, pues en realidad no ha pasado nada y en cambio la gente ha podido descargarse de las tensiones que pudiera tener.

Solo queda coger un avión que nos llevará de Coyhaique (aeropuerto de Balmaceda) a Puerto Montt un vuelo de unos 1098km, otro que nos llevará de Puerto Montt a Santiago de Chile de unos 916km, otro que nos llevará de Santiago de Chile a Sao Paulo(de 2585km) y posteriormente a Madrid (de 8401km) y otro que nos llevará a los que no nos quedamos en Madrid, de aquí a Barcelona. En total unas 36 horas de un sitio a otro.

Ha sido un viaje completo; climatológicamente hemos tenido de todo, deportivamente no ha sido demasiado duro pero ni mucho menos suave, no han habido trialeras en zonas boscosas cerradas, pero tampoco es lo que veníamos a buscar ni esperábamos. Paisagísticamente ha sido impresionante, hemos tenido de todo, ríos grandes y pequeños, cascadas increíbles y saltos de agua de foto, desierto, bosque, zona selvática, mar, lagos, fiordos, golfos, islas, icebergs, glaciares, ....que más se puede pedir. Pues sí, todo ello en buena compañía y encima de una bicicleta.