LA RUTA DEL CID

(BURGOS - VALÈNCIA)

 

ETAPA PRELIMINAR

TREN BARCELONA-BURGOS

Kilómetros = 3,40

Tiempo de pedaleo = 0h 12'

Velocidad media = 15,6 km/h

Desnivel positivo acumulado = 0m

Desnivel negativo acumulado = 50m

        Quedamos a las 21:30 con Marc y Miquel, en una esquina cercana a casa. Bajamos juntos hasta la estación de Sants con la incertidumbre de una huelga de RENFE colgando sobre nuestros billetes

        Una vez en la estación, encontramos muchas bicicletas de gente que va a hacer el Camino de Santiago. Cogen nuestro tren y la mayoría bajarán en Pamplona, aunque algunos nos acompañarán hasta Burgos.

        El camarote del tren es bastante amplio, incluso tiene ducha (que llenaremos de material).

        Nos colocamos como podemos y vamos a dormir hacia las 24:00, saliendo puntualmente a las 22:30.

 

 

PRIMERA ETAPA

BURGOS - SALAS DE LOS INFANTES

Kilómetros = 85,10

Tiempo de pedaleo = 6h 07'

Velocidad media = 13,9 km/h

Desnivel positivo acumulado = 790m

Desnivel negativo acumulado = 675m

        Hemos dormido a ratos, con frío y calor, siguiendo las "plegadas" del tren que iba a toda pastilla; sin embargo llegamos 10 minutos tarde... y lloviendo.

        Tenemos tiempo suficiente para descargar las bicis y los bultos, hacernos una foto y fijarnos en el tren que ha pasado de ser un ten larguísimo y en un sentido, a un tren muy corto y en dirección contraria.

        Empezamos a pedalear, ratificando en propias carnes el dicho popular que afirma que... Burgos sólo tiene dos estaciones, el invierno y la del tren. Hace un frío de narices (estamos a 29 de junio) y está lloviendo.

        Buscamos un bar para hacer un café y desayunar. Tarea complicada al ser San Pedro, fiesta local.

        Una vez desayunados y calentados, vamos a buscar una farmacia para cura unas hinchazones incordiantes que le han aparecido a Marc. Nada más difícil en esta ciudad... (acabamos en el centro de asistencia primaria). Una vez solucionado el problema (al cabo de mucho rato) visitamos la ciudad, empezando por la Catedral, la Puerta de Santa María y la avenida del Cid Campeador, a parte del casco antiguo. Estamos a 7ºC de temperatura ambiente y una humedad relativa de alrededor del 90%; en estas condiciones lo mejor es moverse y dar pedales.

        En principio la ruta la seguiremos con la ayuda del  roadbook de los canarios que colgaron su viaje en la web amigosdelciclismo.com, del BIKE-RUTAS nº1 y de nuestra intuición y sentido común, a parte de la brújula, la orientación y el saber popular. Al poco rato de empezar descubriremos dos señales que nos acompañarán durante casi todo el viaje, el primero y más fiable son unas marcas rojas (en forma de punto o flecha) y el segundo una vía de tren abandonada (con sus fantasmagóricas estaciones abandonadas). La intención es hacerlo todo por pista, pero si no puede ser lo haremos por carretera.

        Salimos de Burgos por el Barrio de Cortés, cruzando la Nacional por un puente que nos lleva a un camino de tierra que pasa por al lado de una hípica. El camino está muy embarrado y pegadizo, llenando todos los rincones de las bicis de barro. Llegamos al Monasterio de San Pedro de Cardeña y continuamos por camino hasta perder las señales. Descendemos hasta una carretera que nos lleva a Revilla del Campo donde comemos (por cierto, muy caro).

        Continuamos el camino con las señales rojas y la vía del tren reencontrados por pistas de arena que se desdibujan entre hierbas y campos de maíz. Incluso cruzamos algunos bosque con árboles que recuerdan a los pirenaicos. Llegamos a una serie de pueblos que contienen la palabra Lara en su nombre, tales como Vega de Lara, Lara de los Infantes, Campolara... y Lara. Continuamos siguiendo la vía del tren abandonada hasta Jaramillo y después de una inesperada subida, iniciamos un corto pero divertido descenso hasta Barbadillo del Mercado.

        Cuando llegamos a La Revilla, sólo nos faltan 5 km para llegar a Salas de los Infantes, donde finalmente descansaremos. Ahora el calor es sofocante y notamos el paso de los 7ºC de la mañana a los 30ºC de ahora con todo su peso.

        Una vez en Salas de los Infantes, nos duchamos, cenamos y vamos a dormir temprano, pues para ser el primer día y no haber dormido en condiciones, hemos aguantado bastante bien.

        Como ya esperábamos, la impresión del grupo de ruteros es muy buena, el ritmo de pedaleo es aceptable y aceptado por todos y la cordialidad es la nota dominante. De hecho es exactamente como esperábamos.

        Antes de ir a dormir comprobamos que las dolencias de Marc han mejorado enormemente, la cual cosa confirma que la espera de Burgos ha valido la pena (Marc, esta mañana, ha llegado ha pensar en abandonar el viaje para no representar una carga y no empeorar).

 

 

SEGUNDA ETAPA

SALAS DE LOS INFANTES - EL BURGO DE OSMA

Kilómetros = 81,90

Tiempo de pedaleo = 5h 41'

Velocidad media = 14,4 km/h

Desnivel positivo acumulado = 495m

Desnivel negativo acumulado = 540m

        Nos despertamos a las 8:00 y vamos a desayunar. En la calle hace mucho frío. El día amanece bueno pero con una temperatura baja, de momento. Estamos a 13ºC. Hinchamos la rueda de la Raven (acción que se repetirá cada día por la mañana) y empezamos a pedalear cuando ya son las 10 de la mañana.

        Empezamos mal. El camino que nos indica el roadbook y las señales rojas en dirección a Hacinas no están. En vista del éxito, decidimos ir por carretera hasta Rabanera, cosa que no nos gusta demasiado pues según el roadbook no veremos los árboles fosilizados.

        Estamos circulando por la Carretera Nacional N-134 y es un día festivo; ...alucinante!!! no hay nadie en la carretera. Vamos rápidos y tras 20 km llegamos a Rabanera, después de bordear durante la mayor parte de esos 20 km un acotado de caza.

        En Rabanera reencontramos las vías del tren abandonado y las señales rojas, al tiempo que dejamos el asfalto y tomamos la pista que sube con ganas (sólo al principio). El paisaje es precioso, casi como de alta montaña. Justo cuando estamos cerrando la puerta de madera de la cima, empieza a llover tímidamente.

        La bajada es rápida y fácil para llegar a Aldea del Pinar. El roadbook dice que hay que ir por la carretera, pero como nosotros hemos hecho más carretera de la que queríamos, decidimos coger el antiguo camino vecinal entre Aldea del Pinar y Hontoria del Pinar. Grandísima idea...

        El camino empieza al costado de las últimas casas de Aldea del Pinar y, en un principio, se trata de una pista de piedra que lleva a campos y huertos. Muere en una tremenda subida que toca hacer a pié y continúa por una divertida  trialera de bajada. Seguimos las señales de PR hasta Hontoria del Pinar, donde comemos y miramos la primera parte de la final del Mundial de Fútbol (al final Brasil gana a Alemania por 2-0).

        Antes de empezar a pedalear de nuevo, cuando la lluvia que no a parado de caer se suaviza, una mujer de edad avanzada (muy avanzada) le hace preguntas a Marc sobre nuestro viaje. La mujer se despide de nosotros con un gesto con la mano y de Marc... lanzándole besos como si fuera una artista de cine.

        200 metros más alante  se pone a llover con fuerza y nos refugiamos bajo un puente del tren abandonado, por poco tiempo, pues decidimos pedalear aun que sea lloviendo, ya que nos esperan muchos km por delante (en realidad a nosotros nos gusta pedalear bajo la lluvia y podemos comprobar que a Marc y a Miquel no les molesta demasiado). Contrariamente a lo indicado en el roadbook, cogemos aquí el Cañón del Río Lobos. La decisión no sólo es acertada si no que estos 25 km se convierten en unos de los más fantásticos recorridos que hayamos hecho en mucho tiempo.

        El recorrido es 100% MTB, por el interior del lecho del río (hoy seco), con mucha arena que ataca a las mecánicas y las piernas, caminitos estrechos y en algunos momentos muy técnicos.

        El paisaje es fantástico, espectacular e incluso encontramos buitres de grandes dimensiones que anidan en los agujeros de las impresionantes rocas que forman las paredes de este Cañón.

        A mitad del camino, en el km 12,5 encontramos una carretera que cruza el cañón y una caseta de información. Acabamos de entrar en la Provincia de Soria. A partir de este punto, el camino es mucho más fácil pero igualmente bonito y espectacular.

        A ratos va lloviendo, pero el día se está arreglando. No hace demasiado calor y la lluvia no es ni fuerte ni constante.

        Cuando salimos del Cañón del Río Lobos después de ver muchos buitres, nenúfares y la Ermita de San Bartolomé, cogemos la carretera que nos lleva hasta Ucebo. En este punto el roadbook sigue por el camino pero en vista del estado mecánico de nuestras monturas, decidimos regalarnos los últimos 15 km de carretra.

        Rodando por la carretera, que es una zona donde por aburrimiento se piensa en muchas cosas, concluyo que no nos hemos equivocado ni una pizca con Marc (al que hace años que conocemos) y Miquel; que a parte de ser buenas personas, también son buenos compañeros de viaje. Marc hace de una manera excelente el papel de "sherpa", pues va leyendo e interpretando (que no siempre es sencillo) el roadbook de los canarios. Miquel nos acompaña alegremente, animando al grupo y haciéndonos ver detalles curiosos y bonitos del paisaje. Estamos contentos.

        Cuando llegamos al Burgo de Osma, vamos a la oficina de turismo donde nos informan muy diligentemente de la zona y nos cubren las inquietudes y necesidades que tenemos (excepto un buen mapa de la zona). A continuación, vamos al hostal, donde descargamos la bicis para irnos a la gasolinera para limpiarlas con agua a presión y para engrasarlas seguidamente. La arenilla del Cañón está por todas partes y hemos de eliminara.

        Limpiamos un poco de ropa, cenamos bien (spaghetti y carne) y vamos a dormir a las 23:00, pues estamos muy cansados y mañana toca una etapa muy larga, con mucha carretera y una subida fuerte más o menos a la mitad.

 

 

TERCERA ETAPA

EL BURGO DE OSMA - MEDINACELI

Kilómetros = 106,10

Tiempo de pedaleo = 5h 53'

Velocidad media = 18,0 km/h

Desnivel positivo acumulado = 1065m

Desnivel negativo acumulado = 745m

        Nos despertamos a las 8:30, vamos a desayunar y a hacer fotos. Aprovechamos el relax matinal (hoy ha de ser un día tranquilo casi todo por carretera) para hacernos una foto vestidos de "paisanos" con la ropa del "uniforme oficial" de la Ruta del Cid, que consiste en :

        Marc nos consiguió estas camisetas y gorras de la casa de carretillas donde trabaja y como el negro es un buen color para la ropa de los viajes en bicicleta nosotros, gustosos, nos las pusimos cada día. La verdad es que nos hace mucha gracia ir iguales, es muy curioso ver como te mira la gente por la calle.

        Antes de emprender la marcha, vamos a comprar aceite en spray, que para una etapa como la de hoy, después del castigo de ayer, se agradecerá más que el aceite denso que llevamos.

        Una vez bien engrasados, empezamos a pedalear obviando el carril bici que sale del Burgo de Osma, que transcurre paralelo a la carretera durante 2 km. Vamos en dirección Gormaz pero antes de llegar, volvemos a encontrar la vía del tren abandonada. Esta vez nos indica el recorrido que hacía... de Valladolid a Ariza.

        El impresionante Castillo de Gormaz ocupa todo nuestro Horizonte. Es un larguísimo castillo, no muy ancho pero tan largo como la carena de la montaña donde está situado. El pueblo de Gormaz está situado a sus pies.

        Cruzamos el Río Duero y nos dirigimos a Recuerda, donde cambiamos de carretera. Ninguna de estas carreteras es transitada y en alguna de ellas lo único que nos adelanta es algún tractor que cambia de campo.

        Por carreteras tranquilas llegamos a Berlanga de Duero con su Puerta de la Hilera, el impresionante Castillo de Tovar, con su perfecta Muralla, el Palacio de los Marqueses y el Monasterio de las Franciscanas.

        Continuamos por carretera, pasando los pueblos de Ciruela y Casillas de Berlanga, camino hacia Caltojar donde aprovechamos para comer un poco y hacer algunas reparaciones. Cambiamos las pastillas del disco de delante de Montse y Marc aprieta los tornillos del plato, rompiendo uno (no hay problema puesto que llevamos recambios de casi todo). Salimos de Caltojar y cogemos la única pista de tierra de hoy. Es una subida no demasiado dura ni demasiado larga (8 km). La pista termina en  Rello donde disfrutamos de unas maravillosas vistas del pueblo situado al borde del precipicio y semi-amurallado.

        Continuamos la ruta por las desérticas carreteras sin ver nada más que cultivos y pájaros. Lo único destacable es que durante todo el día hemos visto básicamente tres tipos de cultivo, la viña (más bien poca), las patatas (más bien muchas) y el trigo (una barbaridad). Si no es uno de estos tres, ha sido un alcornocal  o una pineda y sumadas no llegan a cinco. En definitiva nada a destacar, sólo que hemos cruzado los pueblos o los desvíos de los pueblos de Marazoval (en la entrada del cual hay una inscripción en la que pone..."Marazoval, villa naufraga en un mar de espigas"... yo no la habría definido mejor), Barahona, Romanillos de Medinaceli, Yelo y Miño de Medinaceli. Es en este último pueblo donde decidimos desviarnos de nuestra ruta para ir a ver un curioso Mamut de hierro situado en la entrada del Museo Paleontológico de Ambrona, a 4 km de nuestra ruta. Estos 8 km (4 + 4 km de ir y volver) harán que hoy pasemos de los 100 km.

        De momento el día aguanta y no llueve, pero cuando lleguemos a Medinaceli (el alto por que también hay un Medinaceli bajo) nos dirán que ha llovido durante todo el día.

        El pueblo de Medinaceli (alto) es muy bonito y bien conservado, con el aire de las villas medievales rodeadas de piedra y con vistas al horizonte. Después de conseguir sitio para dormir, damos una vueltas por la villa, esperando cenar para ir a dormir temprano. Ya llevamos 250 km en tres días. Por cierto, donde dormiremos hoy, es una casa rústica, con muebles antiguos o de aire antiguo, muy bonita y acogedora. 

 

 

CUARTA ETAPA

MEDINACELI - MOLINA DE ARAGÓN

Kilómetros = 114,60

Tiempo de pedaleo = 6h 37'

Velocidad media = 17,0 km/h

Desnivel positivo acumulado = 1405m

Desnivel negativo acumulado = 1520m

        Como ya es habitual, nos despertamos a las 8:30 para desayunar a las 9:15. El desayuno no es gran cosa, pero es muy cómodo poder hacerlo en el mismo sitio donde hemos dormido.

        Antes de empezar a pedalear, vamos a visitar el Convento de Clausura, de donde saldremos con almendradas con chocolate. Este Convento está situado al lado del Palacio de Medinaceli. Empezamos la bajada dejando a nuestra espalda el Arco del Triunfo Romano de los Siglos I y II con triple arco (hecho que lo hace único en España). Descendemos por la carretera de 3 km que une Medinaceli Alto de Medinaceli Bajo y aprovechamos para ir a la gasolinera a hinchar la rueda trasera de la Raven de Miquel.

        Una vez listos, empezamos una suave subida hacia Salinas de Medinaceli, para poco después desviarnos en dirección a Arbujuelo, pueblo al que no entramos, puesto que cogemos una pista de tierra que nos llevará hasta la cima de la montaña que cierra el valle. La subida no es ni dura ni larga (1,25 km) pero el sol calienta con ganas.

        Otra vez en la carretera, que pasa por debajo de la vía del AVE, seguimos hasta Layna, último pueblo de la Provincia de Soria. Por esta carretera dejamos la provincia a la que entramos justo a la  mitad del camino del Cañón del Río Lobos.

        Continuando por la misma carretera, entramos a la Provincia de Guadalajara, cuyo primer pueblo, para nosotros, es el de Luzón. Es aquí donde nos comemos los riquísimos dulces de las Monjas del Convento de Medinaceli.

        Continuamos camino hasta Ciruelos del Pinar. De tiempo cronológico vamos bien y de atmosférico... también, aunque un poco caluroso. Saliendo de Ciruelos, nos equivocamos (culpa mía) y hacemos 21 km de regalo, la mitad de los cuales es de una agradable bajada, la cual cosa quiere decir que la otra mitad es una durísima subida.

        Una vez retomada la ruta, tomamos una carretera en un pésimo estado que la hacen muy pesada, tanto los tramos de bajada como las múltiples subiditas. Suerte que llevamos las ruedas de montaña y las horquillas de suspensión.

        Llegamos a Cobeta, donde comemos un bocadillo que nos hemos tenido que hacer yendo a la tienda de víveres, porque en el bar no nos han podido atender ya que están mirando la telenovela del mediodía y no se les puede molestar. Cargamos de agua y continuamos ruta por más bosques de pinos y alcornoques. Tenemos este paisaje boscoso desde Ciruelos, donde hemos notado un cambio importante en el paisage. Hemos cambiado los campos de patata y trigo por los bosques, cosa que como mediterráneos agradecemos.

        A Marc, que en algunos tramos se adelanta como Miquel en ocasiones, se le ha cruzado un ciervo. Ya nos pasó lo mismo antes de llegar a Gormaz y a nosotros, que no estamos acostumbrados a ello, nos emociona y nos alegra, a parte de darnos tema de conversación para mucho rato.

        Continuando la pista (que se llama CM-2015) que forma parte del Parque Natural del Alto Tajo, llegamos a Corduente. Desde aquí vamos a Ventosa y seguidamente a Molina de Aragón, donde dormiremos.

        Al entrar a Molina ya alucinamos con el Castillo, las Murallas y el Puente Antiguo. Lástima que las casas no estén cuidadas y las construcciones no sean respetuosas con el pasado. De hecho, parece un pueblo que no pretenda conservar su patrimonio.

        Una vez instalados en el Hotel, vamos a dar una vuelta por el pueblo para visitarlo. Cenamos bien y pronto para ir a dormir temprano, después de hacer la colada. Mañana será duro hasta Albarracín, y si podemos, llegaremos hasta Teruel.

 

 

QUINTA ETAPA

MOLINA DE ARAGÓN - ALBARRACÍN

Kilómetros = 97,30

Tiempo de pedaleo = 6h 30'

Velocidad media = 14,9 km/h

Desnivel positivo acumulado = 1475m

Desnivel negativo acumulado = 1410m

        Nos despertamos antes de lo habitual, a las 7:30, para desayunar a las 8:00. La intención, para la etapa de hoy, es la de hacer dos etapas del roadbook de golpe. No es que queramos avanzar un día, la cosa es  que hay una etapa, la de Albarracín a Teruel, que sólo son 40 km y de carretera. Para nosotros Teruel (que ya sabemos que existe) no tiene ningún encanto y no queremos visitarlo, como mucho dormir.

        Salimos de Molina de Aragón con dos tostadas de mantequilla y mermelada en el estómago (mal comienzo). Tomamos el camino de Castilnuevo, una carretera que no tardamos en dejar para coger una pista que cada vez va empeorando de estado (mejor para nosotros, más divertido). Sube ligeramente en MTB hasta llegar, en bajada, a Torremochuela de Molina. Desde aquí cogemos una pista que el roadbook de los canarios define como "interminable subida". Estamos empezando los Montes Universales. La subida es larga y constante pero se hace bien. Al final de las pista llegamos a Traid, pequeño pueblo perdido en medio  de la montaña que comunica mediante una carretera local asfaltada con Alcoroches. Aquí aprovechamos para comer un riquísimo bocadillo de queso con pan con tomate y revolucionar el bar del pueblo con nuestra presencia.

        El paisaje ha ido cambiando mucho, la primera parte eran campos de trigo y algunos de patata, a continuación (en la "subida interminable") arboledas  de alcornoques y pinos dispersos y bajitos. Ahora lo que tenemos delante al salir de Alcoroches es un precioso, frondoso, alto, tupido y verde bosque . Tan tupido es el bosque que en la cima de la larga, dura y calurosa subida que hemos empezado en Alcoroches, hay un "puesto" de Bomberos con dos caminos, un coche y una dotación de 4 ó 5 bomberos dispuestos a comer.

        La bajada divertida y larga, nos conduce hasta Orea, donde cargamos los camelbag, puesto que el calor nos está haciendo beber mucho.

        Salimos del pueblo por una carretera que parece en construcción, sin asfalto y con un "ripio" parecido al de la Carretera Austral Chilena. Poco después, justo al entrar en la Provincia de Teruel, encontramos una exquisita carretera asfaltada, con una no menos exquisita bajada hasta Orihuela del Tremedal. En este punto decidimos no seguir la pista de tierra para adelantar camino y poder llegar a Teruel.

        Nuestro próximo reto es la Sierra de Albarracín que se yergue suave y frondosa delante nuestro. Una vez en Bronchales ("Balcón de España" según el cartel de la entrada) nos cuesta muchísimo encontrar el camino, hecho que nos hace perder muco del tiempo que habíamos ganado. Nuestra referencia es el campo de fútbol y la gente del pueblo no sabe donde está.

        Una vez encarrilados, gracias a las señales rojas, seguimos un GR por unos caminos con algunas subidas realmente duras y con piedras incómodas, todo ello por dentro de bosques alpinos frondosos y preciosos. De hecho, en ningún momento de la ruta hemos bajado de los 1000 ±200 metros.

        Por entre bosques y prados de pasto llegamos a la deseada bajada, que finalmente se trata de una trialera fácil que a estas alturas de la travesía nos parece una bajada simplemente lenta.

        Llegamos a la carretera y aun nos faltan 11 km siguiendo el Río Guadalviar hasta Albarracín.

        Ya llevamos 97 km y estamos cansados. Decidimos no continuar hasta Teruel y quedarnos en Albarracín para poderlo visitar tranquilamente y descansar.

        Una vez localizado un Hotel, nos duchamos y nos "arreglamos" para ir a visitar el precioso e imprescindible pueblo de Albarracín, con sus calles que suben y bajan en fuertes pendientes, todo en piedra perfectamente cuidado y restaurado, con un aire rústico y auténtico.

        Después de una buena merienda, vamos a cenar y a dormir temprano, que mañana también intentaremos empalmar dos etapas para no perder el tiempo en Teruel.

 

 

SEXTA ETAPA

ALBARRACÍN - BARRACAS

Kilómetros = 121,20

Tiempo de pedaleo = 7h 33'

Velocidad media = 16,0 km/h

Desnivel positivo acumulado = 945m

Desnivel negativo acumulado = 1075m

        Nos despertamos muy temprano, a las 7:00 para desayunar media hora más tarde. La señora del Hotel nos ha preparado muy amablemente un buen desayuno. La intención es la de juntar las etapas de Teruel y Segorbe.

        Salimos a las 8:00 y vamos directos a Teruel. La ruta escogida no es la del roadbook, si no la carretera regional A-1512 que va directo a Teruel. Si se elige el roadbook el camino es más "duro" pero más bonito (recomendado por Nino Vivas) y no toca prácticamente carretera.

        Al principio el día es frío y al seguir el río, con las sombras de los árboles que crecen a su orilla, la temperatura no ayuda en demasía. No tardamos mucho en entrar en calor. Al pasar Gea de Albarracín (único pueblo que pasamos entre Albarracín y Teruel) hay una subida que nos hace calentar la musculatura. La recta posterior, que une Gea con la N.234, es de 10 km de largo. A mitad de camino encontramos el cruce que lleva a Cella, población que cuenta con un pozo artesiano, el mayor de Europa (foto facilitada por Nino Vivas). En este punto pude uno dirigirse hacia Cella para, a prte de visitr el pozo, coger la Vía Verde del tren minero de Ojos Negros (recomendado).

        Ya en la Nacional, se impone un ritmo de no distraerse y estar por la labor, para llegar pronto a Teruel. Lo primero es visitar la Plaza del Torico y desayunar de nuevo en ella.

        Marc aprovecha la ocasión para hacer unas gestiones para ver si consigue coches para volver a Barcelona puesto que es posible que no lleguemos a tiempo de coger el tren. Las negociaciones son duras pero parece que vamos bien encaminados.

        Damos una vuelta por el casco antiguo de Teruel, que no nos gusta demasiado y encima están en fiestas y las calles están sucias y llenas de "chiringuitos" que desmerecen las plazas, que aún tienen puestas las luces de navidad.

        Salimos de Teruel para subir el Puerto del Escandón por pista. Toda va bien pero la pista no es fácil de encontrar. Los caminos no ayudan demasiado y la gente que vamos encontrando parece que está menos informada que nosotros (que somos de fuera). Todo ello hace que por instinto vayamos siguiendo un PR que resulta que no es el camino que necesitamos. En medio de la montaña, el contacto del Marc llama para confirmar que tenemos dos coches pequeños preparados en la Calle Segorbe nº7 de València, para volver a Barcelona y a buen precio. Esto es una buena noticia en el mismo momento en que conocemos una mala noticia... estamos perdidos.

        En este momento decidimos dejar de seguir el PR y tirar de mapa, brújula (rumbo SE) y sentido común para encontrar el Puerto del Escandón. La decisión es acertada ahora estamos cruzando montañas por pistas pedregosas entre bosques. Acabamos llegando a una pista que de bajada, nos lleva a una antigua vía de tren sin raíles pero con aquellas piedras tan grandes, duras y pesadas que ponen en las vías. Estamos siguiendo la antigua Vía Minera de Ojos Negros que sale más o menos al lado de Molina de Aragón y llega hasta Sahagunt. Por ella pasamos el Puerto del Escandón y acabamos reencontrando las señales rojas que no habíamos visto en todo el día.

        Continuamos por la vía hasta La Puebla de Valverde, donde comemos y descansamos. Para continuar, decidimos seguir por la antigua vía de tren que, aunque llena de piedras y dura de ciclar, la Señora del bar nos dice que hace bajada y llega hasta Sarrión, cruzando túneles, puentes y caminos, pero no la carretera.

        Continuando pues por la antigua vía del tren de Ojos Negros, vamos paralelos al trazado actual del tren de Teruel y de la N-234, bajando hacia el mar. Hay tramos embarrados, puentes sin vallas de seguridad, millones de piedras malditas y túneles, alguno de los cuales es tan largo y oscuro que hemos de ir los cuatro cogidos y enfocando con las linternas al mismo sitio porque no se ve nada.

        Continuamos por la vía camino de Alventosa, que es el último pueblo de la Provincia de Teruel por la vía de Ojos Negros, con el culo destrozado. Al llegar a la Comunidad Valenciana nuestra sorpresa es mayúscula cuando vemos que la vía Férrea de Ojos Negros es una Vía Verde perfectamente habilitada, señalada y asfaltada, sólo para uso de ciclistas y vía-andantes, incluso con merenderos y barbacoas. La seguimos confiando que la bajada fuerte (por que bajada ya lo es todo el rato) llegue temprano par descansar.

        Hace mucho viento y el cielo amenaza tormenta. La Montse tiene una sobrecarga muscular en la pierna izquierda y, aunque ahora podríamos ir más rápido ya que el piso es fantástico, el viento, el cansancio y la lesión de la pierna nos hacen decidir buscar un sitio para dormir. 

        Paramos en Barracas, el primer pueblo que encontramos justo al lado de la Vía Verde. Miquel y Marc han ido a buscar sitio para dormir, pues el tramo hasta Segorbe (donde queríamos dormir) es de más de 60 km.

        El Hotel es el típico de carretera, de aquellos donde nunca falta comida, gente y ruido.

        Nos duchamos, vamos a dar una pequeña vuelta (no hay nada que ver), cenamos y vamos a dormir temprano. Estamos muy cansados y mañana nos queremos levantar temprano para llegar bien a València.

 

 

SÉPTIMA ETAPA

BARRACAS - VALÈNCIA

Kilómetros = 118,90

Tiempo de pedaleo = 6h 09'

Velocidad media = 19,3 km/h

Desnivel positivo acumulado = 175m

Desnivel negativo acumulado = 1095m

        Nos despertamos muy temprano, puesto que hoy tenemos que llegar a València y sufrimos por la pierna de Montse. Aunque ella es fuerte y tiene gran capacidad de sufrimiento, no podemos forzarla.

        Desayunamos un gran baso de zumo de naranjas recién escurridas, una pasta con mucho azúcar y un café.

        El día está oscuro, tapado pero sin viento. Es posible que llueva. Por si acaso empezamos a pedalear rápidamente y equipados con los GORETEX para el agua. A las 9:00 ya estamos ciclando. Al principio el camino es llano pero muy bien asfaltado.

        Empieza a llover al mismo tiempo que baja con más pendiente el camino del antiguo Tren Minero de Ojos Negros que unía la mina del mismo nombre, situada cerca de Molina de Aragón, y Sagunto.

        Los km se hacen con rapidez bajo una lluvia fina y persistente que sólo nos moja el pecho y el casco, pues la velocidad media se acerca a 30 km/h y sin esfuerzo. Pasamos por pocos pueblos, Viver, Jérica, Navajas, Altura y pocos más. El camino es muy bueno, bien asfaltado y tan bien acondicionado que cuando pasamos por los túneles, un sensor en la entrada de los mismos enciende las luces automáticamente.

        El paisaje cambia a medida que nos acercamos a la costa. Ahora es más bien huerta, intercalado de vez en cuando con algún bosquecito de pinos. No todos los tramos son asfaltados y también encontramos trozos con piedra y tierra, pero tan bien acondicionado que permite mantener el ritmo de pedaleo rápido.

        Van pasando los km, hasta que llegamos al final de la Vía Verde de Ojos Negros, en Torres Torres. Desde este punto hasta la Mina hay exactamente 187,553 km, de los cuales sólo están habilitados del 117 al 187,5, es decir únicamente los que están en territorio de la Comunitat Valenciana. A pesa de esto, aún faltan los km que separan Torres Torres de Sagunto, que no deben ser posibles por la gran cantidad de carreteras que hay tan cerca de la costa.

        En Torres Torres intentamos comer algo pero no vemos seguro dejar las bicis, con lo que continuamos por la antigua N-234 hasta Estivella, donde sí podemos comernos un buen bocadillo con una coca-cola, un helado y un café.

        Continuamos por la antigua N-234 resiguiendo la nueva por la vía de servicio. Por esta vía, con más o menos dificultad y preguntando a la gente que nos vamos encontrando, cruzando campos y afluentes del Turia y mirando nuestro Mediterráneo, llegamos a València.

        La entrada a València la hacemos por al lado de playas, entre campos de arroz y carreteras muy transitadas (radicalmente distinto a lo que hizo Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, o su esposa Doña Jimena con sus dos hijas, al entrar a la Capital del Reino de Valencia). Es viernes y la gente huye de la gran ciudad montados en sus coches.

        Ya en la ciudad de València, nos dirigimos a la c/Segorbe nº7, donde nos esperan los dos coches de alquiler que Marc nos ha conseguido a través de un contacto del trabajo. Esta calle está situada detrás de la Plaza de Toros y de la Estación de RENFE, ambos edificios espectaculares.

        Antes de coger los coches tenemos algunos problemas. Mientras estamos con la incertidumbre de si tendremos coches o no, parte el tren dirección a Barcelona de las 17:30, nuestra última oportunidad. De hecho creíamos que no llegábamos antes de las 18:00. Los problemas se solucionan gracias a la buena voluntad y la diligencia de los empleados de la oficina de HERTZ de València.

 

 

ETAPA FINAL

COCHE VALÈNCIA -BARCELONA

Kilómetros = 3,50

Tiempo de pedaleo = 0h 19'

Velocidad media = 13,8 km/h

Desnivel positivo acumulado = 50m

Desnivel negativo acumulado = 20m

        A las 18:00 salimos de València cargados, cansados y dispuestos a hacer los 333 km, aproximadamente, que separan València de Barcelona por autopista.

        Sólo hacemos dos paradas. La primera es en la 1ª área de servicio que encontramos, para comer, beber y coger víveres para el viaje. La segunda es en la última área de servicio a la entrada de Barcelona para poder gasolina.

        Llegamos a Barcelona a las 21:00, con el día todavía claro y con ganas de ir a casa. Devolvemos los coches en la Estación de Sants (punto de partida) y nos vamos pedaleando a casa.

        En total han sido unas 45 horas de pedaleo, con una media de casi 16 km/h, para hacer un total de 732 km en 7 días, superando un desnivel positivo acumulado de 6400 metros y con la ayuda de 7130 metros de desnivel negativo acumulado.

        La compañía ha sido grata y el paisaje gratificante. En resumen, el balance de la "Ruta del Cid" uniendo las ciudades de Burgos y València es bueno y la impresión que nos ha quedado a todos... creo que es positiva.

        Ahora sólo quedan los recuerdos y la preocupación que nos queda siempre al final de cada viaje..........

¿cual será el siguiente?